El Programa de Olores permite confeccionar un Inventario de fuentes de olores, a través del relevamiento de todas las instalaciones tanto industriales como de otro tipo que puedan generar este tipo de emisiones. Se ha recopilado información en el área de influencia de empresas que operan con cloro, sulfhídricos, mercaptanos y amoníaco. Se han establecido procedimientos para identificación por parte de las guardias fijas y móviles de éste Comité.

Existen diferentes causas que dificultan la identificación y cuantificación de olores:

Diversidad y cantidad de posibles fuentes.

Fenómenos de dispersión y reacciones químicas en la atmósfera.

Umbrales olfativos muy bajos.

Dificultades en la determinación analítica en bajas concentraciones.

Diferencia en la percepción por parte de cada individuo.

Los compuestos causantes de olor se dividen en dos grande grupos: pútridos (mercaptanos, sulfuro de hidrógeno) y picantes (amoníaco, cloro, cloruro de hidrógeno, dióxido de azufre). En general tienen umbrales de olor (mínima concentración a la cual puede ser percibido) por debajo de los límites de detección de los instrumentos analíticos convencionales.

Dentro de los compuestos de mayor interés en la temática de olores se encuentran los compuestos azufrados, entre los cuales sobresalen los mercaptanos, que se utilizan para odorizar el gas natural. Estos compuestos se perciben por debajo de 1 ppb (1 parte en un billón de partes de aire) y son imposibles de detectar mediante instrumentos convencionales.

 

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